En el mundo de las finanzas y las inversiones es muy común hablar de ‘el interés compuesto’, y esto tiene que ver con el enorme poder que tiene 
Esta pequeña ganancia de más que parece insignificante en los primeros años, pasado un tiempo se convierte en una bola de nieve que va acumulando capital y al cabo de, por ejemplo, 40 años la cifra asciende a los 45.000 euros. A grandes rasgos eso es lo que debe quedarte claro: Las acciones que parecen muy pequeñas al comienzo, pasado un tiempo llegarán a ser enormes por causa del efecto compuesto.
Un ejemplo claro del efecto compuesto

Al transcurrir un año los cambios son siquiera notorios en los tres amigos, pero al cabo de 3 años, los cambios son enormes. El primero prácticamente terminó su carrera y ha bajado 20 kilos desde aquel inicio, además se encuentra muy motivado por las nuevas ideas y relaciones que le trajeron sus estudios. El segundo continúa con su vida normal casi de la misma forma en la que comenzó, y el tercero ha engordado un poco a causa del sedentarismo y siente que su trabajo no es para él porque no encuentra ninguna motivación para continuar en su empresa.
Este ejemplo ilustra no sólo el efecto compuesto y lo importantes que son las elecciones en cualquier ámbito de nuestra vida, sino que también nos muestra cómo esas decisiones repercuten enormemente en todos los demás ámbitos. Y esto se debe nada más, ni nada menos, a la interrelación entre todos ellos.
El secreto para aprovechar el efecto compuesto

La clave en la vida de un estudiante pasa por lograr automatizar los hábitos que generan cambios positivos en el largo plazo, como leer todas las mañanas 10 páginas de nuestros apuntes mientras desayunamos en lugar de revisar Instagram, o aprovechar el camino a ACADEF para escuchar nuevas ideas de ejercicios para realizar con nuestros alumnos.
Minihábitos
Por más pequeño que parezca algún minihábito que queramos introducir en nuestra vida, no olvides que al cabo de un tiempo se volverá enorme a causa del efecto compuesto y su característica de la bola de nieve. 10 páginas al día significarán un poco más de 3500 páginas al año, lo que es igual a haber leído unos 15 libros. Como verás, vale la pena sacrificar un poco de resultados de gratificación instantánea, como presentan las redes sociales, para que los beneficios en el largo plazo sean muy consistentes. Lo más importante pasa por lograr generar esos hábitos, y conseguir que el cerebro logre tomarlos como la vía más cómoda (o habitual) para enviarle la señal a tu cuerpo.
Conclusión
Con la práctica y la repetición, todos los hábitos se tornan automáticos. Y un cambio desde los hábitos negativos hacia los positivos logrará que nos encaminemos en la dirección que deseamos. Sin embargo, para eso hace falta que estemos motivados, y la mejor manera de conseguir una automotivación es que nuestros objetivos estén claramente definidos. Finalizar una carrera como el TSEAS o el curso de entrenador de fútbol puede ser una buena idea para que esos objetivos estén en nuestra mente.
Nos guste o no, el efecto compuesto a la hora de estudiar y aprender es una realidad. Y así como puede funcionar a tu favor, también puede trabajar en tu contra. Es tu responsabilidad ponerlo en marcha y que trabaje a tu servicio, o bien ignorarlo y sufrir las consecuencias negativas.


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