El impacto de las políticas educativas adquiere cada vez una mayor importancia dentro de las prácticas deportivas. Para ser un buen entrenador, ya sea que hablemos de las edades tempranas de los deportistas o de actividades competitivas que comienzan cerca de la adolescencia, no basta con adquirir conocimientos a nivel de ese deporte en particular, sino que hay una necesidad muy importante en cuanto a los valores que se deben transmitir y que acompañaran a los alumnos durante el resto de sus vidas. En este artículo hablamos sobre la educación en valores.
La educación en valores

La educación en valores toma un papel preponderante justamente por ese motivo. Dentro de un equipo deportivo quienes rodean al entrenador son sus jugadores y lo peor que puede ocurrir es que pierdan su confianza en su mentor. Porque donde no hay confianza, tampoco habrá respeto.
Obligaciones del entrenador
Justamente por este motivo, las obligaciones del entrenador son dos: Elegir unos valores que se condigan con sus principios, y a la vez predicar con el ejemplo. De hecho, muchos estudios han demostrado que lo mejor a la hora de manejarse con valores y principios es dejarlos asentados por escrito. Primero porque al realizar la tarea puntual de escribir cada uno de sus valores, estará tomando real dimensión de cuáles son esos valores por lo que los incorporará de manera activa en su día a día.

Además, si se consigue transmitir credibilidad y una alineación entre los valores de los deportistas y del entrenador, la consecución de objetivos será una tarea mucho más sencilla, ya que todos se sentirán participes y querrán colaborar mucho más para alcanzarlos. Porque a la hora de lograr colaboraciones de excelencia los dos pilares fundamentales son los valores y los intereses. Usando enfoques similares para perseguirlos y de ser razonables el uno con el otro para que se produzca una retroalimentación efectiva. A la vez, los mismos compañeros dentro del equipo deben estar dispuestos a ceñirse a estándares rigurosos y a resolver sus diferencias basándose en esa educación en valores que les transmitió su entrenador.
Resolución de conflictos a través de la educación en valores

Dentro de la educación en valores que debe priorizar el formador debería existir un mecanismo en particular con sus respectivos procesos para resolver desacuerdos de manera eficiente. Ya que la correcta capacidad de un equipo para sobreponerse a las peleas internas es uno de los factores más importantes en la unión de los grupos para lograr una fortaleza que luego tenga repercusión en los resultados favorables.
Conclusión
La educación en valores es sin dudas una labor docente a la que debe prestársele especial atención, sobre todo en las edades más tempranas. Ya que este es el momento ideal en el que los aprendizajes marcarán para siempre no solo la carrera de los deportistas, sino también cada una de sus vidas.


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